TALLER DE ALABANZA (Como aprender a practicar la alabanza) 1 de 3
La alabanza es un rasgo esencial y el más relevante de la Renovación
Carismática. (Aunque no es exclusiva de la RCC, pues toda la Iglesia practica la
alabanza cuando reza Laudes, el Gloria durante la misa, los cantos de
alabanza...)
Lo
especial de la alabanza en la RCC es que no sigue ningún guión
escrito, sino que se realiza
de forma espontánea. Es
movida por la acción del
Espíritu Santo y por
tanto tiene una fuerza poderosa que sana y libera.
Esta
forma de alabar es lo que
nos hace diferentes al resto de la Iglesia: Invocamos al Espíritu y
con la unción del Espíritu empezamos a alabar.
Los pájaros cantan por su
propia naturaleza, pues también nosotros los carismáticos alabamos
porque es nuestra propia naturaleza.
Pero para poder alabar bien primero hay que ver
qué sentido tiene la alabanza para
nosotros. Para ello es
importante observar cuál
ha de ser nuestra actitud interna y
externa ante la alabanza. De esa manera podremos
repasar
lo que hacemos
bien y lo que necesitamos
mejorar para que la
alabanza espontánea pueda
brotar de nuevo por su
propia naturaleza.
A) ACTITUD
INTERNA DE LA ALABANZA
1.- Reconocemos a
Dios
2.- Le entregamos
nuestro amor
3.- Acogemos Su
gracia
4.- Alabamos tal como
nos encontramos en cada momento
5.- Dejamos el que
Espíritu Santo fluya en nosotros
6.- Establecemos una
relación personal con el Señor
7.- Construimos la
alabanza entre todo el grupo, en comunidad
B) ACTITUD
EXTERNA DE LA ALABANZA
1.- Cerramos los ojos
2.- Alabamos en voz
alta con Dios
3.- Pensamos solo en
el Señor
4.- Estamos de pie
5.- Alabamos todos
juntos
6.- Nos alimentamos
de las alabanzas que van fluyendo
(Todos estos puntos los vamos a desarrollar en una publicación aparte)
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